La Artroplastia de Rodilla

La Artroplastia de Rodilla

Cuando el dolor, la rigidez, la hinchazón y la limitación del movimiento de la rodilla le impiden realizar sus actividades cotidianas, es probable que pueda requerir de un reemplazo total de rodilla.

El reemplazo total de rodilla comenzó a desarrollarse hace más de 30 años En la actualidad, muchas personas  se someten a esta cirugía para aliviar el dolor, la rigidez y devolver la movilidad.

La causa más frecuente del dolor debilitante de rodilla, es la artritis. Cuando los métodos de tratamiento convencionales no logran brindar el alivio adecuado se considera la opción de reemplazo total de rodilla. Si las radiografías muestran destrucción de la articulación, usted y el cirujano decidirán si el grado de dolor,  deterioro y pérdida de movimiento es lo  suficientemente grave como para que se someta a la operación.

El reemplazo total de rodilla es una operación notablemente exitosa que ha transformado la vida de muchas personas al permitirles tener una vida activa y sin dolor.  La artroplastia de rodilla, consiste en recubrir la articulación (hueso y superficies) con piezas artificiales  llamadas prótesis.

Su programa de rehabilitación, comienza típicamente 24 horas después de la cirugía. Se comenzará con  ejercicios isométricos, los cuales consisten en tensionar los músculos sin mover la articulación, mientras aún se encuentre en la cama. Se le indicará que realice estos ejercicios varias veces al día mientras esté despierto. El fisioterapeuta le recomendará que mueva el tobillo y otras  articulaciones para que se conserve la fuerza. Estos ejercicios le ayudarán a recuperar la fuerza y la movilidad. El fisioterapeuta le enseñará cuáles son los métodos más seguros de acostarse y levantarse de la cama, sentarse y levantarse de una silla. Se le enseñará qué debe hacer y qué no debe hacer mientras se recupera de la cirugía. Le recomendamos que se mantenga activo a fin de controlar el peso y mantener el tono muscular.

Generalmente transcurrirán de dos a tres meses antes de que pueda reanudar las actividades aeróbicas de bajo impacto, como caminar, jugar al golf, jugar a los bolos y nadar. Deberá evitar trotar, hacer ejercicios aeróbicos de alto impacto y los deportes de contacto. Recuerde, su nueva rodilla es artificial y si bien está fabricada con materiales muy duraderos, se desgasta y se puede romper.

Por: Lic. Lorena Alemán

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