El adulto mayor y la ejercitación (1/2)

El adulto mayor y la ejercitación (1/2)

La primera pregunta que se hace un adulto mayor cuando piensa en ejercitación es: ¿Es seguro para mí ejercitarme?

La respuesta es un contundente SÍ. Aún pacientes con enfermedades o condiciones crónicas como cardiopatías, hipertensión, diabetes, y artritis, no sólo pueden ejercitarse con seguridad, sino que además el ejercicio favorece notablemente su salud.

¿Cómo empiezo?

En primer lugar, si tiene dudas o ha estado inactivo, antes de empezar requiere consultar con su médico. Empiece poco a poco, con ejercicios que le sean confortables; esto reduce la posibilidad de dolores musculares y de lesiones. Importante: NO hace falta ejercitar con alta intensidad para obtener los beneficios de salud.

¿Qué tipo de ejercicio debo hacer?

Hay 2 tipos básicos de ejercicios: aeróbicos y anaeróbicos.

El ejercicio aeróbico es aquella actividad física continuada en el tiempo y moderada (no intensa), que requiere un esfuerzo adicional del corazón y los pulmones para aumentar el aporte respiratorio de oxígeno a la musculatura esquelética. Desarrolla principalmente resistencia, movilidad y postura, siendo algunos ejemplos: trote o caminata vigorosa, natación, ciclismo, baile, y ejercicios de flexibilidad y equilibrio.

Brinda múltiples beneficios, entre otros:

1. Ayuda y mejora la función cardiovascular

2. Reduce los niveles del colesterol en la sangre

3. Mejora la capacidad pulmonar

4. Ayuda a estar ágiles y a prevenir caídas

5. Contribuye a una mejor salud emocional y manejo del stress

6. Fortalece el sistema inmune

Es recomendable que Usted haga ejercicios aeróbicos durante al menos 30 minutos, si es posible todos los días.

En cuanto al ejercicio anaeróbico, es aquella actividad física breve pero muy intensa para cuya realización se utiliza una cantidad de oxígeno superior a la proveída por la respiración inmediata. Desarrolla principalmente fuerza y potencia muscular; algunos ejemplos son: levantamiento de pesas, ejercicios en multi-fuerza, abdominales, y desplazamientos a alta velocidad, entre otros.

Los beneficios que brinda incluyen:

1. Desarrollo muscular en todo el cuerpo

2. Multiplica la resistencia

3. Fortalecimiento de las capacidades funcionales

4. Eliminación de grasa corporal

Para el adulto mayor, el ejercicio anaeróbico es recomendable al menos un par de veces por semana. Al ser más exigente, necesita procurarse con un aumento conservador y gradual de la intensidad. Siempre, se reitera, con el respaldo de la consulta médica.

En la segunda parte nos referiremos a las rutinas de ejercicios, cuándo llamar al médico, y al bienestar amplio que brinda la ejercitación.

Escrito por el equipo editorial del Centro de Bienestar Activo, C.A. – Fuentes: {deporteysalud.info, enciclopediasalud.com, familydoctor.org, nlm.nih.gov, helpguide.org }

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